Open/Close Menu Cirugía Plástica - Medicina Estética

La mayoría de las mujeres incrementan su ansiedad contra las arrugas y el signo de la edad en la piel, después de cruzar el umbral de los 40 años. Numerosos tratamientos han aparecido para atender este mercado exigente, pero muchos resultan ser invasivos al organismo.

Sin embargo, la aparición de este ácido se  ha convertido en el ‘santo grial’ de los métodos antiedad, por sus propiedades naturales, conocido como  un hidratante dermo-epidérmico. Además, el cuerpo humano contiene 15 gramos de esta sustancia, que se regenera diariamente y retiene agua equivalente a miles veces su peso.

Al pasar del tiempo, esta célula  se degrada y el organismo reduce su reposición, acarreando la pérdida de volumen, contorno y la aparición de arrugas que dan al rostro una apariencia envejecida y cansada.

Una de las principales referencias de esta sustancia es la capacidad de encapsular el agua y administrarla en la piel, es por esto que en la zona donde se aplique este polisacárido, tiende a mantenerse hidratada, disminuyendo la aparición de surcos o marcas de expresión.

Se coloca a través de inyecciones, que también estimula la producción de colágeno, una proteína que se encuentra en el cuerpo y tiene un efecto en la mejora de la elasticidad de la piel a mediano plazo.

Un estudio realizado en la  Universidad de Michigan, revelo que los efectos del ácido hialurónico son acumulativos y se notan más, pasado seis meses y un año desde su aplicación, es por esto que se puede usar como un método preventivo.

Los efectos del #AcidoHialuronico son acumulativos y se notan más, pasado seis meses y un año desde su aplicación Clic para tuitear

La recomendación de los especialistas es empezar a utilizarlo a partir de los 30 años, para obtener resultados perdurables en el tiempo, combinado con la constancia, higiene y periodicidad con la que se coloca el producto, ya sea crema o inyección.

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En los alimentos también se puede conseguir, además de la porción que retiene el cuerpo en las articulaciones, en la piel, o en cartílagos, para complementar los tratamientos estéticos que se realiza.

Una de las claves para obtener hialuronato a través de la comida es escoger alimentos altos en magnesio; estos contribuyen a la regeneración natural de las moléculas que se encuentran en la piel.

Las carnes como cordero, ternera, carne de res, pavo y pato pueden aumentar el conteo de estas células, al igual que el aceite de hígado de bacalao. Otras fuentes son las frutas y verduras con alto contenido de vitamina C, mientras que  el perejil, cilantro, pimientos verdes y rojos pueden aportar ácido hialurónico, además de reforzar la inmunidad y  estimular el metabolismo.

Otro requisito indispensable en el tratamiento es alimentarse adecuadamente y sin excesos que puedan generar problemas en la piel como acné o estiramiento irregular de la piel como las estrías.

En 1934, se descubrió la propiedad del acido hialurónico a través del vítreo del ojo de buey, pero desde 1.996, se concluyó que la piel tiburón, la cresta de gallo y los ojos de vacas son fuentes altamente recomendables de hialuronato, y su consumo puede resultar beneficioso.

Pero si desean consumir un producto que esté al alcance de todos y que concentra grandes cantidades de hialurónico, el chocolate negro y sin azúcar es la mejor opción. Con el mayor grado de pureza, también es un buen complemento como antioxidante.

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