Open/Close Menu Cirugía Plástica - Medicina Estética
Rinoplastia

Una operación tan común pero a la vez compleja como la rinoplastia, puede generar dudas en cómo se lleva a cabo, cuáles son los factores más comunes por los que se realiza, pero la mayor incertidumbre es si el resultado final quedará acorde al deseado.

Las estadísticas muestran que un alto porcentaje de mujeres son las que se someten a este procedimiento, pero esto no quiere decir que los hombres no apliquen a esta opción. El nombre de la operación es rinoplastia funcional, donde su labor principal es resolver problemas nasales como enderezar el tabique desviado y mejorar la calidad respiratoria del paciente.

Sea por estética o un tratamiento funcional, sólo los hombres mayores de 17 años y las jóvenes de 15 años en adelante pueden realizarse esta intervención. De otro modo, estaría interrumpiendo con el desarrollo fisiológico del adolescente.

Para las personas ansiosas con los resultados, la rinoplastia les parece una intervención tortuosa, ya que la desinflamación de los tejidos nasales puede tardar semanas para evidenciar el fruto del trabajo médico.

Una visualización previa sería contraproducente, ya que generaría expectativas antes un procedimiento que no se conocerá sus efectos hasta que la hinchazón baje.

Si en una consulta con el otorrinolaringólogo se concluye que el procedimiento primario debe ser una rectificación de las funciones nasales, se debe verificar que sea cirujano plástico, ya que estas son ramas médicas que no están vinculados estrictamente.

Es usual encontrar “cooperaciones” entre médicos especialistas para la cirugía, donde se debe la prioridad es conservar la operatividad integral del órgano olfativo.

Lee También:  Perdé el miedo y realizate un trasplante capilar

La complejidad de una primera intervención genera complicaciones en una segunda revisión de la cirugía, es por esto que es importante elegir un médico tratante con trayectoria, ya que realizar esta operación involucra recortes tejidos, fibrosis y estructuras anatómicas modificadas.

Una nueva intervención acarrea la aplicación de injertos, aumentando el volumen de la nariz y modificandola completamente.

La misión de la rinoplastia es mantener la naturalidad de los rasgos, para evitar parecer operado. Dependiendo de la técnica quirúrgica usada por el cirujano y la propensión del paciente, los hematomas se extenderán por semanas, pero no serán una consecuencia permanente y tampoco un signo de complicaciones.

Una creencia popular afirma que esta operación requiere colocar material plástico para relleno. La realidad es que el procedimiento sólo usa tejido corporal, y en el caso de reconstrucción, se implantará trozos de tejido vivo, de modo que se establezca una unión orgánica.

El mito más divulgado es que la rinoplastia es dolorosa, una teoría que se determina de acuerdo al umbral del dolor de cada paciente. Las primeras rinoplastias fueron rudimentarias, causando extremo dolor, pero en el siglo XXI, la anestesia y los analgésicos han ayudado a enfrentar la operación con la menor cantidad de aflicción posible.

Escribe un comentario:

*

Tu dirección de e-mail no será publicada ni compartida.

2015 - 2018 © Copyright - La Silueta. Todos los Derechos Reservados